L@s que de verdad triunfan
Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante horas. El estrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal… Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.
Las personas más irritables tienen mayor propensión a padecer problemas cardiacos y otras dolencias. No dejes que una percepción negativa de la vida te produzca a medio y largo plazo problemas en tu salud y tu calidad de vida. Si deseas mejorar tu salud, vivir más años, acostúmbrate a pensar en positivo.
Tu familia, tu pareja, tus hijos…. Las personas que más te quieren son las que se resignan a comprenderte y a padecer tu mal humor, recelos, descalificaciones, críticas… Corres el riesgo de transmitir una educación negativa a tus hijos, con todo lo que eso conllevara para su futura integración social y laboral. Corres el riesgo de debilitar los lazos que te unen a tu pareja y el entusiasmo e ilusión que siempre hay que potenciar. Si quieres una familia feliz, trata de pensar en positivo, te ayudará mucho.
Tu trabajo. Como afirmaba el Dr. Alonso un pensamiento negativo afecta a nuestra capacidad intelectual. Es mucho más difícil para las personas con pensamientos negativos prosperar en su trabajo. Incluso aquellas con mayor capacidad intelectual y brillantez ven sus posibilidades mermadas por el recelo que genera su negatividad. Mientras que personas con menores méritos van escalando creando de forma – a veces oportunista-, las personas sumidas en planteamientos negativos acentúan su aislamiento y su falta de popularidad y apoyos en su entorno laboral. La empresa moderna y competitiva valora especialmente el líder, caracterizado por su capacidad de afrontar situaciones complejas y difíciles con planteamientos positivos. Si desea prosperar, debe profundizar en pensar positivamente.
Tu entorno social. Una gran parte de nuestras vidas se desarrolla con nuestros amigos, en nuestras comunidades de vecinos, nuestros círculos sociales… Las personas con pensamientos negativos van desarrollando una actitud antisocial que hace cada vez más difícil su integración y aceptación. Sus críticas van aislándole hasta dejar reducido su círculo a un estrecho número de personas, resignadas a aceptar sus planteamientos negativos.
. Vivirás una vez esta vida. Quizás nuestro mundo no sea todo lo perfecto que debiera ser. Pero, sin duda, ser positivo contribuye a hacerlo mucho más llevadero. Pensar en positivo facilitará las relaciones con los demás, hará más feliz a tu familia, mejorará tu salud, te hará sentir mucho mejor, incluso siendo consciente de las peores situaciones a las que tengas que enfrentarte… ¿te parecen pocas razones? ¿Te animas?
Si tienes el hábito de juntar objetos inútiles en este momento, creyendo que un día (no sabe cuando) podrás precisar de ellos…
Si tienes hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar que ya no usas hace bastante tiempo. Y, dentro tuyo…? Entonces tienes el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas y miedos.
Esto es reflejo de anti prosperidad.
Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a tu vida. Es preciso eliminar lo que es inútil en ti y en tu vida, para que la prosperidad venga. Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que deseas. Mientras estes material o emocionalmente cargando cosas viejas e inútiles, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades. Los bienes precisan circular. Limpia los cajones,la cocina, el cuarto del fondo, el garaje, elimina todo lo que no vas a usar más.
La actitud de guardar un montón de cosas inútiles amarra tu vida. No son los objetos guardados que estancan tu vida, sino el significado de la actitud de guardar.
Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia. Es creer que mañana podrá faltar, y no tendrás medios de proveer tus necesidades. Con esa postura, estás enviando dos mensajes para el cerebro y para tu vida:
Primero: no confías en el mañana. y,
Segundo: crees que lo nuevo y lo mejor no es para ti , ya que te alegras con guardar cosas viejas e inútiles.
Deshazte de lo que perdió, el color y el brillo y deja entrar lo nuevo en tu casa y dentro de ti.
Limpiemos el subconsciente y aceptemos la llegada de situaciones nuevas a nuestra vida.
1. Escucha la sabiduría de tu cuerpo que se expresa a través de señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas una conducta determinada, pregúntale a tu cuerpo: ¿Cómo te sientes acerca de esto? Si te contesta con señales de malestar, ¡Cuidado! Si te responde con alegría y comodidad ¡Adelante!.
2. Vive en el momento presente, es el único que tienes. Pon tu atención en lo que ES y contempla su plenitud a cada instante. Ten una aceptación psicológica total y absoluta de que ese momento es como debe ser. ¿Cómo podría ser de otra manera? Este momento es como es, porque el Universo es como es. No luches contra el Universo.
3. Tómate un tiempo para estar en silencio y acallar el diálogo interno. “Guíate por tu intuición y no por interpretaciones impuestas externamente de lo que es bueno y de lo que no lo es.
4. Renuncia a tu necesidad de aprobación. Esta decisión nos da gran libertad.
5. Cuando reacciones con enojo o con violencia ante una persona, una situación o una circunstancia, reconoce que luchas contra ti mismo. No seas tan duro contigo.
6. Cuando reacciones con demasiada intensidad hacia alguien, ya sea amor o en odio, reconoce que esa persona es un reflejo de tu ser. Utiliza la relación como espejo para guiar tu evolución espiritual.
7. Suelta la carga del juicio y te sentirás mucho más ligero.
8. No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea a través de la comida, la bebida o las emociones tóxicas.
9. Reemplaza tu comportamiento motivado por el miedo, por comportamiento motivado por el amor.
10. Comprende que el mundo físico refleja el proceso de nuestra propia conciencia. Es importante limpiar el medio ambiente de desechos tóxicos y de la basura que contamina nuestra tierra, sus ríos y sus océanos pero, es mucho más importante limpiar las ideas tóxicas que contaminan la mente humana.
Aunque queramos no podemos vivir aislados, no podemos ser ermitaños. Quizá bajo algunas circunstancias esto sea posible, pero aislarnos no resuelve los problemas más profundos que el ser humano tiene.
El crecimiento en esta vida sólo se da a partir de la relación. El espejo más grande para conocernos y descubrirnos es la relación con los otros seres humanos, pues es en esta relación que podemos descubrir nuestros miedos, nuestra forma de ver la vida y podremos ver lo que realmente nos motiva.
Esta relación nos permite conocernos más profundamente y quizá a partir de ese conocimiento, sin buscar que los demás nos entiendan, sin sentirnos víctimas, sea posible una relación no codependiente sino interdependiente, donde el valor de cada persona surja de la comprensión de cada uno y no simplemente de la búsqueda de reconocimiento, estar acompañados, apoyo material o los miedos que nos hacen buscar la aprobación de lo que hacemos.
Cuántos de nosotros rechazamos a los demás seres humanos, para descubrir después, que aquello que más odiábamos de los demás eran nuestras propias limitaciones y nuestras propias barreras? No hay mejor maestro que las personas que entran en nuestra vida. Algunas de estas personas son ejemplos a seguir, nos dan la prueba clara de que el ser humano tiene un potencial ilimitado, otras nos muestran las limitaciones más arraigadas en nuestro interior, y nos hacen ver el lastre que detiene nuestro crecimiento.
Si pones atención a todas estas personas que de alguna manera son y han sido parte de tu vida, te darás cuenta que cada una de ellas ha resaltado algún aspecto tuyo:
Algunos destapan tus miedos
otros despiertan tu bondad
otros te encolerizan
otros te hacen ver como un santo
otros despiertan tu odio
otros despiertan el amor infinito…
Pero, sin duda alguna, todo lo que en ti despertaron,
no está en ellos sino en ti mismo (a).
No hay nada afuera que pueda ser cambiado, a menos que tú cambies en tu interior. Tú decides que saldrá de ti, tú decides que entrará en ti y al final es ese cambio el que transforma tu vida. Esos miles de espejos sólo hacen su labor, mostrarte el camino correcto, el camino de tu propia liberación.
Haz la prueba, mira a esos espejos sin condenarlos, sin rechazar, sin condenar ni juzgar, escucha tu interior y descubre que tienes el poder en tus manos. Si alguien te mantiene con miedo, sólo necesitas crecer y ser más grande que ese miedo.
No necesitas ser violento, no necesitas alzar la voz, sólo necesitas ser libre de ese miedo, y el miedo eres tú, no la persona que piensas que te lo causa.
El miedo está en ti, tu mente lo crea y lo mantiene.
¿Alguna vez tuviste miedo de entrar a una habitación oscura? Seguramente de niño y quizás de adulto también. Este miedo permaneció hasta que te diste cuenta que podías encender la luz o podías crecer más que el miedo y ahí desapareció. Cuando tú descubriste la fuerza en ti, el miedo desapareció.
Ese es tu momento, ese es el instante donde tú despiertas.
Pensarás que hay cosas fuera de ti que no puedes controlar, que hay maldad y hay bondad, eso es cierto, pero el miedo que te causan, el dolor que sientes están en ti no en esas circunstancias.
Es posible que las circunstancias o las personas no cambien, pero tú cambiarás la forma de abordar y enfrentar lo que vives, cambiarás la forma de ver a la gente con la que te encuentras.
Si tú te mantienes libre, no dependerás más de nadie, y habrás dado el primer paso para despertar.
Cuando crees que las cosas deben cambiar para ser feliz, cuando crees que son los demás los que causan tu infelicidad, de ti depende tener una vida diferente, de ti depende mirar el espejo y ser libre por la comprensión de lo que ves.
Aunque queramos no podemos vivir aislados, no podemos ser ermitaños. Quizá bajo algunas circunstancias esto sea posible, pero aislarnos no resuelve los problemas más profundos que el ser humano tiene.
El crecimiento en esta vida sólo se da a partir de la relación. El espejo más grande para conocernos y descubrirnos es la relación con los otros seres humanos, pues es en esta relación que podemos descubrir nuestros miedos, nuestra forma de ver la vida y podremos ver lo que realmente nos motiva.
Esta relación nos permite conocernos más profundamente y quizá a partir de ese conocimiento, sin buscar que los demás nos entiendan, sin sentirnos víctimas, sea posible una relación no codependiente sino interdependiente, donde el valor de cada persona surja de la comprensión de cada uno y no simplemente de la búsqueda de reconocimiento, estar acompañados, apoyo material o los miedos que nos hacen buscar la aprobación de lo que hacemos.
Cuántos de nosotros rechazamos a los demás seres humanos, para descubrir después, que aquello que más odiábamos de los demás eran nuestras propias limitaciones y nuestras propias barreras? No hay mejor maestro que las personas que entran en nuestra vida. Algunas de estas personas son ejemplos a seguir, nos dan la prueba clara de que el ser humano tiene un potencial ilimitado, otras nos muestran las limitaciones más arraigadas en nuestro interior, y nos hacen ver el lastre que detiene nuestro crecimiento.
Si pones atención a todas estas personas que de alguna manera son y han sido parte de tu vida, te darás cuenta que cada una de ellas ha resaltado algún aspecto tuyo:
Algunos destapan tus miedos
otros despiertan tu bondad
otros te encolerizan
otros te hacen ver como un santo
otros despiertan tu odio
otros despiertan el amor infinito…
Pero, sin duda alguna, todo lo que en ti despertaron,
no está en ellos sino en ti mismo (a).
No hay nada afuera que pueda ser cambiado, a menos que tú cambies en tu interior. Tú decides que saldrá de ti, tú decides que entrará en ti y al final es ese cambio el que transforma tu vida. Esos miles de espejos sólo hacen su labor, mostrarte el camino correcto, el camino de tu propia liberación.
Haz la prueba, mira a esos espejos sin condenarlos, sin rechazar, sin condenar ni juzgar, escucha tu interior y descubre que tienes el poder en tus manos. Si alguien te mantiene con miedo, sólo necesitas crecer y ser más grande que ese miedo.
No necesitas ser violento, no necesitas alzar la voz, sólo necesitas ser libre de ese miedo, y el miedo eres tú, no la persona que piensas que te lo causa.
El miedo está en ti, tu mente lo crea y lo mantiene.
¿Alguna vez tuviste miedo de entrar a una habitación oscura? Seguramente de niño y quizás de adulto también. Este miedo permaneció hasta que te diste cuenta que podías encender la luz o podías crecer más que el miedo y ahí desapareció. Cuando tú descubriste la fuerza en ti, el miedo desapareció.
Ese es tu momento, ese es el instante donde tú despiertas.
Pensarás que hay cosas fuera de ti que no puedes controlar, que hay maldad y hay bondad, eso es cierto, pero el miedo que te causan, el dolor que sientes están en ti no en esas circunstancias.
Es posible que las circunstancias o las personas no cambien, pero tú cambiarás la forma de abordar y enfrentar lo que vives, cambiarás la forma de ver a la gente con la que te encuentras.
Si tú te mantienes libre, no dependerás más de nadie, y habrás dado el primer paso para despertar.
Cuando crees que las cosas deben cambiar para ser feliz, cuando crees que son los demás los que causan tu infelicidad, de ti depende tener una vida diferente, de ti depende mirar el espejo y ser libre por la comprensión de lo que ves.
Un sentimiento que puede producir estragos tanto en la psiquis como en el cuerpo.
Sin embargo, esta emoción, al igual que otras como el miedo o la tristeza, forma parte de un complejo sistema de autodefensa del organismo, tanto a nivel individual como social, de ahí que sea necesaria una reflexión sobre el tema para comprender lo más exactamente posible el alcance de sus palabras.
«La ira es una forma de indignación súbita que se manifiesta en una crisis emocional. Queda en ella suspendida la acción de ataque físico hacia el adversario, se inhiben el pensamiento y el lenguaje, apareciendo el tartamudeo, ronquera, etc. Raramente toma forma de violencia activa hacia el otro; generalmente se interrumpe en insultos y gesticulaciones ofensivas.
A veces llega a una violencia atenuada como una bofetada. Algunos sujetos amplían su agresión verbal deseando la muerte de su adversario…» (María C. Davini – Psicología General)
La ira, en sí misma, no es mala ni buena; es un sentimiento que, cuando es sano y natural, se desata ante acontecimientos externos. Si por ejemplo vemos que un adulto golpea despiadadamente a un niño o a cualquier otro ser indefenso, nuestro organismo reacciona inmediatamente volcando en la sangre una serie de hormonas y neurotransmisores que lo preparan para la lucha que, en este caso, sería la defensa de ese niño.
Quedar impasibles ante una escena de esta naturaleza, no es normal ni tampoco saludable ya que, el mero recuerdo de lo que hemos visto y no hemos sido capaces de interrumpir, deprimirá nuestro ánimo haciéndonos sentir muy mal con nosotros mismos.
Los hechos que más habitualmente despiertan enfado son las injusticias porque, por su misma naturaleza destructiva requieren una acción firme y decidida por parte de quienes las presencian.
Salvar a alguien, a una persona a la que están atracando, por ejemplo, implica lucha; para ello, es necesario que el cuerpo esté dispuesto a llevarla a cabo y eso se logra a través de una emoción muy concreta: la ira.
Es importante recalcar que la ira nada tiene que ver con el odio. La ira es una «emoción» que, como tal, surge súbitamente y es fugaz. El odio, por el contrario, es un «sentimiento» que se construye poco a poco, que se alimenta de constantes estallidos de ira y que ocupa la mente durante meses o años.
El enfado no siempre puede calificarse de saludable o lógico porque, con más frecuencia de la que nos gustaría, se desata ante hechos que no representan un verdadero peligro o una flagrante injusticia que atente contra la propia integridad o contra la de terceros.
La mayoría de los enfados se producen ante pequeños hechos que nos hacen sentir desvalorizados por los demás o que, simplemente, alteran el ritmo que llevamos: un compañero de trabajo ha ocupado la silla en la que habitualmente nos sentamos, alguien ha dejado la puerta de la nevera mal cerrada, la persona con la que nos habíamos citado se retrasa diez minutos, alguien ha marcado equivocadamente nuestro número de teléfono… son pequeñas cosas capaces de enfadar profundamente a las personas propensas a la ira.
Pero lo que es aún peor: solamente su recuerdo, a las pocas horas de haberse producido el suceso, puede cambiar un talante alegre y divertido en un estado de ánimo ácido y enfurruñado.
Para poder llevar a cabo esta primera recomendación de Usui, a veces no basta el mero propósito; la ira se desata porque hay hormonas y neurotransmisores que se han vertido al torrente sanguíneo ante una sensación de alarma, pero si no se conoce debidamente el proceso y las razones por las cuales el sistema de alerta es tan susceptible, en lugar de controlarla lo que se hará es mantener una actitud hipócrita hacia afuera o ante uno mismo a fin de aparentar bondad y espiritualidad, mientras la procesión va por dentro.
Si se quiere conseguir la paz interior, la pureza de espíritu, lo esencial es la sinceridad con uno mismo. Los gestos amables son muy bonitos, pero si detrás no hay una sensación de amabilidad en el corazón, no sirven absolutamente para nada; son meras gesticulaciones con propósito social que tienden más a embaucar y embaucarnos que a perfeccionarnos día a día.
Una vez que se tenga el suficiente dominio de la energía, se podrá disolver la ira a través de ejercicios de reiki.
Hasta que se consiga, y para acelerar el proceso de aprendizaje, es bueno comprender en qué consiste esa emoción y cómo se la puede tener bajo control para que no llegue a desbordarnos.
Las personas ejercemos una influencia determinante sobre los demás. Somos seres sociales, el amor, el trabajo y las relaciones en general determinan a lo largo del día muchos de nuestros estados de ánimo, nuestra alegría, tristeza, euforia, depresión… ¿Cómo podemos mejorar nuestras relaciones con los demás hasta el punto de esto pueda ejercer positivamente en nosotros mismos? He aquí unas ideas:
Por dónde empezar: practicar LA EMPATÍA. Empatía significa ponerse en lugar del otro, intentar comprender su punto de vista desde su posición. Si hemos ya realizado con éxito nuestro objetivo de dejar de criticar, podemos dar un paso más y practica la empatía. Sé generoso, piensa que probablemente tú, con una influencia familiar, educacional, laboral, social, etc.. -incluso genética- podrías ser mucho peor que otro… Por eso, merece la pena meterse en la piel de los demás. Quien lo hace encuentra gente interesantísima en los lugares menos esperados, entre las gentes con menos posición social, menos "triunfadores". Si les damos una oportunidad a todas esas gentes, no estamos dando una oportunidad a nosotros mismos. Estaño haciéndonos mucho más fuertes.
Siembra positividad en los demás ¿Cómo? Intenta encontrar el lado positivo de cada persona. Existe. Incluso en las más negativas. Si siembras positividad en tu entorno, ellos te devolverán también mensajes cada vez más positivos. El ambiente negativo, volverá a ser progresivamente positivo… Intenta descubrir el lado bueno de las cosas. Preservara en ver las cosas buenas de la gente e intenta comprender y ser generoso con sus cosas menos buenas.
Intenta actuar positivamente en pequeños detalles de la vida diaria en tu relación con los demás.
1. Ser tolerante es ser paciente, comprensivo, respetuoso y transigente con todos y cada uno de los seres humanos.
2. Conviene distinguir entre persona y conducta. A la persona se le valora y se le comprende. De las ideas se puede y se debe discrepar.
3. La persona tolerante posee un nivel elevado de comunicación efectiva: No se escuda en la tolerancia para no manifestar o defender los principios, tampoco avasalla o impone a nadie sus ideas.
4. La Tolerancia no es un simple acuerdo de no agresión, sino que promueve el entendimiento de las personas e instituciones. Lleva a la unidad.
5. El conformismo o la indiferencia ante el mal uso de las normas y valores no es tolerancia, pues este valor bien entendido debe incluir la ayuda mutua para buscar y encontrar lo mejor para las personas.
6. La tolerancia valora y respeta las diferencias como factores que producen hermandad y sinergizan las relaciones.
7. Nadie posee toda la verdad, puesto que la Verdad es inalcanzable para el ser humano.
8. Tolerar no debe llevar al relativismo y subjetivismo. No puede constituirse en baluarte de la apatía intelectual ni quitarle fuerza a la búsqueda de la verdad.
9. Las minorías y los débiles necesitan del apoyo de todos. La verdadera democracia hace valer el voto de la mayoría, pero sin descuidar o atacar a los grupos o personas más necesitadas.
10. La tolerancia no está reñida con el ejercicio de la autoridad. La ley hay que cumplirla y hacerla cumplir.
1. Solidaridad es sentirse una sola cosa con los demás: “Todos para uno y uno para todos”.
2. Sentir la solidaridad llena el corazón de seguridad, estímulo y paz.
3. El interés por la gente debe ser genuino, sus intereses ocultos que puedan enturbiar la ayuda prestada.
4. La solidaridad implica comprensión, disponibilidad, colaboración. Lleva consigo involucrarse y compartir .
5. Las manifestaciones verbales de solidaridad son importantes, pues todos necesitamos sentir el apoyo moral. Además se necesitan acciones concretas de ayuda.
6. Ningún ser humano puede sernos indiferente. Siempre existirá alguna forma de manifestar nuestra solidaridad.
7. A veces es más fácil prestar nuestra ayuda a gente lejana a nosotros, que a esas otras con las que se convive a diario.
8. El egoísmo es pagado por los demás con frialdad, lejanía y aislamiento. Se recoge lo que se siembra.
9. Es bueno pedir ayuda cuando la necesitamos. No conviene suponer que se darán cuenta. Ni dejarse llevar por el orgullo del que piensa que solo saldrá adelante.
10. Cuando en un grupo humano se sustituye competir por cooperar, se produce la unión y el logro de los objetivos.
1. Serenidad es calma interior, sosiego, estabilidad de ánimo, dominio de uno mismo. La serenidad proporciona una fuerte energía vital.
2. La serenidad no es apatía, impasibilidad o dejadez.
3. La persona serena huye del activismo, es decir del afán de hacer mucho, pero sin dirección y sentido. Tampoco se deja llevar por la precipitación y los impulsos. Actúa después de pensar.
4. La serenidad va de la mano de la ponderación y de la objetividad. No hace tragedia de pequeños sucesos negativos. No dramatiza. Mira los sucesos con realismo, con ánimo positivo.
5. La persona serena conserva la calma sin desesperarse ni desanimarse. Enfrenta los problemas uno a uno, estudiando a fondo cada asunto y tomando alguna decisión. Después actúa con prontitud; de esa forma van desapareciendo los problemas.
6. Conviene dominar los sentimientos, lo cual supone encauzarlos y expresarlos debidamente. Cuando no es así, perdemos el control de las decisiones y de las acciones.
7. La ira y el rencor desestabilizan el corazón y producen amargura. Si no se corta a tiempo aparecerá el odio, pasión que daña al ser humano.
8. “Dame Señor la dicha y yo me encargaré de ser ecuánime”, decía Tagore. Alegría interior, serenidad y ecuanimidad suelen ir unidas.
9. Serenidad para reprender. Serenidad al tomar decisiones complejas. Serenidad ante la injusticia. Serenidad, especialmente, en momentos difíciles.
1. NO SUPONGAS
* No des nada por supuesto
* Si tienes duda, aclárala.
* Si sospechas, pregunta
* Suponer te hace inventar historias increíbles que solo envenenan tu
Alma y que no tienen fundamento.
2. HONRA TUS PALABRAS
* Lo que sale de tu boca, es lo que eres tú,
* Si no honras tus palabras no te estás honrando a ti mismo
* Si no te honras a ti mismo, no te amas,
* Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo.
* Es ser coherente con lo que piensas y lo que haces.
* Si honras tus palabras eres auténtico y eso te hará ser
Respetable ante los demás y ante ti mismo.
3. HAZ SIEMPRE LO MEJOR QUE PUEDAS
* Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte o
Arrepentirte de nada.
4. NO TOMES NADA A PERSONAL
* Ni la peor ofensa
* Ni el peor desaire
* Ni la peor herida.
* Ni el mayor halago.
Según la perseverancia aplicada, poniendo en práctica estos cuatro
acuerdos, tu vida puede cambiar, siempre y cuando seas impecable con
ello.
1. La persona responsable responde por sus actos. Por eso piensa antes de actuar y mide sus consecuencias.
2. Es responsable quien asume a cabalidad todos sus deberes y ejercita todos sus derechos.
3. “Lo que hay que hacer se hace”, -afirma José María Escrivá, en Camino, -“ Sin vacilar, sin miramientos” Responsabilidad es cumplir con el deber.
4. Excusarse, justificarse, buscar pretextos o eludir compromisos, son faltas de responsabilidad.
5. Ser responsable implica tener iniciativa. No es simplemente hacer lo que debo, sino emplear todas la inteligencia para hacerlo de la mejor manera.
6. Valorar las cosas importantes, ser conscientes de las repercusiones de los actos y huir de la frivolidad, son manifestaciones de responsabilidad.
7. Las consecuencias de los actos hay que asumirlas siempre, aunque la acción sea involuntaria.
8. Cuando voluntaria o involuntariamente hemos causado un mal a alguien, se debe resarcir el daño. Sobre todo si el daño es contra la fama o el honor de alguien.
9. Otros valores relacionados con la responsabilidad: la prudencia al decidir y la justicia para dar a cada uno lo que le corresponde.
10. ¿A quien hay que responder de nuestros actos? A nosotros mismos,
1. La persona íntegra vive lo que predica y habla lo que piensa.
2. La sinceridad consiste en decir toda la verdad, a quien corresponde, de modo oportuno y en el lugar correspondiente. Decir la verdad no implica irrespetar a nadie.
3. La persona íntegra, además, es auténtica. Hay coherencia entre lo que hace y lo que debe hacer, de acuerdo a sus principios. Vive auténticamente como un ser humano.
4. La persona que miente (por engaño, exageración, precipitación al hablar, etc..) se hace un daño a sí misma. La mentira es auto-destructora; siempre se paga.
5. Mentir para dañar a alguien; robar al pobre; hacer fracasar a alguien voluntariamente, son injusticias “gordas”.
6. Ser justo es dar a cada uno lo suyo, lo que le corresponde: salario, derechos, reconocimiento, gratitud.
7. La falta de integridad se quiere justificar diciendo que todos actúan así; o que es la única forma de salir adelante. Es necesario vivir según los principios, aunque esto suponga ir “contra corriente”.
8. Ser honesto es ser transparente; Es necesario desprenderse de las máscaras que el ser humano se pone para defenderse, para ocultar sus inseguridades o miedos. El recelo, la agresividad, las apariencias son algunas de estas máscaras.
9. Una falta de sinceridad, de veracidad, es aparentar una imagen que no corresponde con la realidad. Por ejemplo, aparentar virtudes que no se tienen.
10. Preocuparse excesivamente por “el qué dirán”, aparte de mostrar inseguridad en uno mismo, es una falta de sencillez. También lo es justificarse o excusarse.
1. La excelencia comienza con un conocimiento realista de uno mismo: fortalezas y debilidades.
2. No hay excelencia sin exigencia. No hay calidad personal sin esfuerzo. Por eso vencer la pereza y la comodidad es el inicio de la excelencia.
3. Se sincero contigo mismo: no confundas lo que es, con lo que te gustaría ser. Pregunta a los demás cómo te ven; así tendrás una buena base para el auto concepto.
4. La excelencia supone repetición de acciones buenas. La fuerza de voluntad se adquiere por repetición de actos que requieren esfuerzo. Por eso, pasa a la acción: no te quedes en buenos deseos.
5. La agresividad es una señal de inseguridad. Los complejos, los miedos, las manías… van minando la propia seguridad.
6. La envidia y el orgullo son auto destructores de la excelencia.
7. Dos síntomas de autoestima inapropiada: mirar a los demás con aires de superioridad y la falta de confianza en uno mismo.
8. La excelencia personal es un proceso de mejoramiento continuo para desterrar hábitos negativos y adquirir otros positivos.
9. Cuando quieraS decir sí, dílo; cuando quieras decir no, también. Atrévete y no te sientas mal por decirlo. Es tu derecho.
10. La excelencia no es la presunción del que se cree perfecto o del que piensa que todo lo puede por sí mismo. Es el convencimiento de que con la ayuda de los demás y de Dios, unidos al esfuerzo personal, puede ser mejor cada día.
El primer secreto del amor abundante es EL PODER DEL PENSAMIENTO.
El amor comienza con el pensamiento. Nos convertimos en lo que pensamos. Los pensamientos amorosos crean experiencias y relaciones amorosas. Las afirmaciones pueden cambiar nuestras creencias y pensamientos acerca de nosotros mismos y de los demás.
El segundo secreto del amor abundante es EL PODER DEL RESPETO.
No puedes amar a nada ni a nadie a menos que antes lo respetes. La primera persona que merece tu respeto eres tú.
El tercer secreto del amor abundante es EL PODER DE LA ENTREGA.
Si deseas recibir amor, ¡todo lo que tienes que hacer es darlo! Antes de comprometerte a una relación no te preguntes por lo que la otra persona te pueda dar, sino por lo que tú puedes aportarle a ella. La fórmula secreta de una relación amorosa, feliz y para toda la vida es centrarte siempre en lo que puedes dar, en vez de en lo que puedes sacar de ella.
El cuarto secreto del amor abundante es EL PODER DE LA AMISTAD.
Para encontrar un amor verdadero, primero debes encontrar a un amigo o a una amiga verdadera. El amor no consiste en mirar a los ojos del otro, sino en mirar juntos en la misma dirección. Si deseas introducir amor en una relación, primero debes aportarle amistad.
El quinto secreto del amor abundante es EL PODER DEL CONTACTO FÍSICO.
El contacto físico modifica una de las expresiones más poderosas del amor, destruye barreras y crea vínculos entre la gente. El contacto físico altera nuestro estado físico y emocional y nos hace más receptivos al amor. El contacto físico nos ayuda a que el cuerpo sane y enternece el corazón. Cuando abres tus brazos, estás abriendo el corazón.
El sexto secreto del amor abundante es EL PODER DEL DESPRENDIMIENTO.
Si amas algo déjalo libre. Si vuelve, es tuyo; si no lo hace, nunca lo fue. Incluso dentro de una relación amorosa, la gente necesita tener su propio espacio. Amar significa desprendernos de nuestros miedos, prejuicios, ego y condicionamiento.
El séptimo secreto del amor abundante es EL PODER DE LA COMUNICACIÓN.
Cuando aprendemos a comunicarnos abiertamente y con sinceridad, la vida cambia. Deja que la gente a la que amas sepa que la amas y aprecias. Nunca tengas miedo a pronunciar las palabras mágicas: “TE QUIERO”.
El octavo secreto del amor abundante es EL PODER DEL COMPROMISO.
Si deseas amor en abundancia, debes establecer el compromiso de lograrlo, un compromiso que se reflejará en tus acciones y en tus pensamientos. El compromiso es la verdadera prueba de que el amor está presente. Si quieres tener una relación con amor, debes comprometerte a crear la relación que quieres. El compromiso distingue una relación frágil de una sólida.
El noveno secreto del amor abundante es: EL PODER DE LA PASIÓN.
La pasión enciende el amor y lo mantiene vivo. Una pasión duradera no proviene exclusivamente de la atracción física, sino que se origina gracias a un profundo compromiso, entusiasmo, interés y fascinación por la otra persona.
El décimo secreto del amor abundante es EL PODER DE LA CONFIANZA.
La confianza es esencial para establecer una relación con amor. Si un miembro de la pareja está cegado por la sospecha, la ansiedad y el temor, el otro se sentirá atrapado y emocionalmente ahogado. No puedes amar a una persona plenamente a menos que confíes en ella.